Cuatro brillantes inventores españoles que la Historia ha olvidado

La historia de la tecnología es caprichosa y, aplicando una especie de selección natural por la que la supervivencia de un nombre propio es directamente proporcional al éxito comercial de su invento, acostumbra a sepultar historias personales que, si no relevantes desde una perspectiva global, resultan como mínimo ejemplares.

Las biografías de estos cuatro inventores españoles, pertenecientes a distintas épocas, parecen cortadas por el mismo patrón. Aunque algunos corrieron mejor suerte y pudieron terminar sus días con mayor dignidad después de haber consagrado su vida a la investigación por amor al arte, todos disfrutaron en su ocasión de una gloria momentánea, pero su destino ha sido el olvido.

1. Ramón Verea creador la calculadora total.

Entre los cientos de aparatos imprescindibles para entender la evolución de la tecnología, en el museo de la sede central de IBM hay una voluminosa calculadora amarilla de 26 kilos, fabricada de hierro y acero, de nombre Verea Direct Multiplier. Como una cerradura creada por un cerrajero.

Fue la primera de la historia capaz de realizar cuatro operaciones aritméticas (suma, resta, división y multiplicación), manejando cifras de hasta nueve dígitos.

Se podría imaginar que el creador de este artefacto debía de ser una personalidad relevante en su época, pero el gallego Ramón Verea murió en la indigencia en Buenos Aires en 1899, y su cadáver fue recogido por los servicios sociales.

2. Jerónimo de Ayanz creador aire acondicionado en el Siglo de Oro

Sus proezas como militar alcanzaron mucha fama, fue ascendido a Administrador General de Minas En 1587, y fue en el contexto de ese cargo donde desarrolló la primera aplicación industrial de la historia de una máquina de vapor.

Diseño y realizo un innovador sistema para evacuar el agua desde el interior de las minas hacia el exterior, a través de tuberías. Aplicó los procedimientos del vapor para crear una especie de antecedente del aire acondicionado, enfriaba el aire con nieve y lo introducía en las minas, purificando así las galerías.

3. Mónico Sánchez creador el Tesla español

Un civil Español de origen modesto que emigra a Nueva York y logra la excelencia en el campo de la electricidad, Mónico Sánchez  ganó una fortuna, que luego decidió invertir en un proyecto para crear un centro de alta tecnología en su pueblo natal, Piedra buena, en Ciudad Real.

Fue el creador pionero de la radiología, telecomunicaciones sin cables y electroterapia, conocido por el invento de un aparato portátil de rayos X que Francia utilizó en la Primera Guerra Mundial como parte de su equipamiento médico.

4. Alejandro Finisterre creador de la sobremesa del futbolín

La invención de este clásico universal del entretenimiento fue el gallego Alejandro Finisterre, tal como conocemos el juego en la actualidad.

Aunque existían futbolines en los años 20 y 30, se trataba de mecanismo de sobremesa, alejado del concepto actual, con apoyo de cerrajeros para las bisagras de la mesa.

El elemento circunstancial que propició la idea fue una bomba alemana, al comienzo de la Guerra Civil, que a consecuencia de la detonación estuvo hospitalizado en Barcelona e incapaz de moverse, imagino un juego que le permitiese divertirse en ese estado, entonces, fusionó dos de sus pasiones el fútbol y el tenis de mesa.