Los inventos más insólitos de la historia

La historia de los inventos está llena de relatos de grandes descubrimientos que han hecho un bien inimaginable a toda la humanidad. Desde los cerrajeros que inventaron las cerraduras modernas hasta la invención de la corriente alterna, muchos han sido los aparatos y la tecnología que la invención humana ha puesto al servicio de todos. Sin embargo, en la historia de los inventos también podemos encontrar objetos disparatados, que parecen salidos de la imaginación de un escritor de ciencia ficción. En este artículo conoceremos un poco más de estos inventos insólitos.

El cigarrillo paraguas

Aunque fumar no es precisamente un hábito que podamos respaldar, por lo curioso de este invento es que se merece estar en uno de los lugares de esta lista. A mediados de los 50 del siglo XX, un inventor europeo quiso facilitar la vida de todas aquellas personas que desean fumar pero la lluvia se los impide. Para que las condiciones del clima no sean un obstáculo, creó un pequeño paraguas que se coloca con una diminuta pinza en la mitad del cigarrillo, extendiéndose hasta la punta, sobre la que despliega un igualmente pequeño paraguas. Un invento curioso, por demás.

La máquina rotatoria de lectura

El italiano Agostino Ramelli, amante de la lectura, fue un ingeniero que un día tuvo la inspiración de crear una máquina que facilitara la lectura de varios libros a un mismo tiempo. La ventaja del artilugio ideado por Ramelli es que permite al lector voraz estar en un mismo lugar mientras disfruta de sus lecturas simultáneas. La máquina era una especie de pieza giratoria en la que se ubicaban los libros a leer, los cuales podían ser ubicados a placer frente a la vista del lector.

La Cynosphera

Este invento data de finales del siglo XIX. En esos tiempos, un fabricante francés decidió lanzar al mercado una especie de triciclo que, para impulsarse, utilizaba la fuerza de un grupo de perros enjaulados. Este vehículo fue conocido como la “cynosphera” y fue desestimado en su momento por crueldad para con los animales. Apenas podemos imaginar el escándalo que ocasionaría hoy en día semejante invención.

El estirador de dedos

Este invento, que data del siglo XIX, fue de gran popularidad durante un tiempo entre pianistas profesionales y aficionados, dado que existía la creencia de que, al estirar los dedos, las ejecuciones sobre las teclas mejoraban en cuanto calidad y destreza. Esta mejora en términos cuantificables nunca pudo ser demostrada, el problema realmente se dio cuando muchos intérpretes vieron sus tendones rotos o lesionados por el uso indiscriminado de esta supuesta herramienta.

Al hablar de inventos insólitos tenemos ejemplos disparatados que, en su mayoría, han sido aparatos fallidos, que no han logrado el éxito que sus inventores esperaban. Por suerte, muchos de los grandes inventos que conocemos sí han logrado trascender, cumpliendo con su rol de transformar las vidas de miles de personas alrededor del mundo, dejando a estos inventos, raros, extravagantes y frustrados como simples curiosidades de la historia.